Gobierno de Chile

Sernatur realiza primer taller sobre Explotación Sexual Comercial Infantil y Adolescente

  • La iniciativa tiene como objetivo facilitar el trabajo, tanto de consultores como el de las y los dueños de los establecimientos de alojamiento turístico para poder implementar la norma con el nuevo requerimiento.

“No podemos cruzar a la vereda del frente para no ver este tema”, dice Isabel Farías, profesional del Sename, quien fue una de las expositoras del taller de formación que realizó Sernatur a los y las consultoras encargadas de que los prestadores de servicios turísticos cumplan con las normas correspondientes para ser certificados. Esta iniciativa, llamada taller sobre la Explotación Sexual Comercial de Niños, Niñas y adolescentes (ESCNNA), se realizó en el marco de los nuevos requisitos legales para la certificación de alojamiento turístico.

Sernatur en conjunto con distintas entidades como el Sename, Hoteleros de Chile y la Fundación Raíces, acordó agregar a las normas técnicas un nuevo requisito para los prestadores de servicio de alojamiento turístico que quieran ser certificados. Hasta el momento, esto se ha integrado en las normas de Hotel, Apart Hotel, Lodge y Camping. Actualmente se está elaborando la nueva norma técnica de Hotel Boutique, donde se agregará esta clausura.

La subdirectora de Desarrollo de Sernatur, Simone Hartard, comentó, “incorporamos a la norma la exigencia de capacitación y entrenamiento en esta materia de explotación sexual a menores de edad, porque creemos que la industria tiene que estar preparada para abordar esta situación e impedir que se cometan estos delitos. Abordarlo preventivamente para que esto no se transforme en un problema mayor”.

Este tipo de explotación a menores de edad en el contexto de viajes y turismo existe en nuestro país. Sin embargo, sólo algunos casos han salido en la prensa nacional. Como ocurrió el 2009 cuando un marino estadounidense fue detenido en Valparaíso acusado de abuso de menores o cuando detuvieron a un violador que se hacía pasar por turista en las Termas de Panimávida.

Pocos son los hechos conocidos que existen en este ámbito, lo que se suma a la escasez de cifras concretas a nivel país. Pese a esto hay esfuerzos internacionales. La Organización Mundial del Turismo (OMT) estima, que de los más de 600 millones de viajes que se producen anualmente en el mundo con fines turísticos, alrededor de 3 millones de estos turistas confiesa su interés por establecer contactos sexuales con menores de 18 años.

“En nuestro país, no está instalada esta temática en el contexto de turismo, como lo hemos visto en otros países. Y es justamente lo que no quisiéramos que ocurra en Chile”, dice Angélica Marín, jefa del Departamento de Protección de Derechos (Deprode) del Sename. A lo que agrega, “necesitamos que los servicios de hotelería comprendan cómo se tiene que hacer su implementación. Y allí los consultores juegan un papel fundamental”.

Para el consultor, Jaime Garrido, lo importante es que el empresario no tenga temor de perder la reputación de su alojamiento turístico. “Esto se puede apoyar con estrategias comerciales y herramientas. Como promover una imagen de un servicio socialmente responsable. La idea es que los proyectos de implementación pudieran tener un enfoque hacia el empresario, que lo haga ver esto más que como un problema a evitar, como una oportunidad de potenciar aún más su imagen a través de estrategias de responsabilidad con la sociedad” comenta Jaime.

Para lograr esto, hay que estar preparados. “Qué vas a contestar cuando te llamen por teléfono desde una habitación y te pidan un servicio de niños o de niñas. Qué vas a decir si no estás preparada para eso. Qué voy a hacer cuando llegue un menor a las 10 de la noche preguntando por “el tío””. Éstas son las preguntas que deja para la reflexión Rosina Moreno, ejecutiva de desarrollo comercial del organismo certificador Applus. Lo que recomienda esta entidad, es que el entrenamiento de los servicios de alojamiento sea teórico y práctico. “Con un juego de roles”, explica Rosina. A lo que agrega, “se tiene que tener claro, tanto el empresario como su gente, cómo se va a actuar y qué se va a decir ante una situación así”.

Uno de los instrumentos internacionales que ratifican la postura del cuidado a las y los menores de edad, es la convención de los Derechos del Niño, al que Chile se sumó en 1990. Giulia Tarducci, coordinadora de proyectos ONG Raíces, explica que el artículo 34 de este acuerdo hace mención a que los Estados partes se comprometen a proteger al niño contra todas las formas de explotación y abusos sexuales.

En cuanto a la legislación chilena, la Ley 19.927 sanciona distintas formas de violencia sexual contra menores, incluyendo a quien facilite la prostitución infantil. A lo que se suma, que se puede decretar en la sentencia la clausura parcial o definitiva de los establecimientos, cuyos dueños o encargados tengan o no el conocimiento de que estos hechos hayan ocurrido en el lugar.

Claudio Loader, encargado de Fomento y Capacitación en Sernatur comenta, “en muchos casos los y las dueñas de los establecimientos les van a decir “acá no ocurre”. Y es aquí, donde se tiene que dar a conocer la parte legal para poder implementar la norma con este requisito en particular”. Y ejemplifica el alcance legal que puede tener para una de estas empresas. “Si se constata que algún pasajero ha tenido relaciones sexuales con menores, el ministerio público va a llamar al dueño del establecimiento a prestar declaración, también van a llamar al recepcionista de turno y le van a preguntar “qué hizo usted””, explica Claudio. Esto, porque el alojamiento al verse involucrado en estos hechos ilícitos puede ser acusado de facilitador, lo que está sancionado legalmente. “Tenemos que prevenir. Ayudar a que los alojamientos no se transformen en facilitadores o facilitadoras”, dice Claudio.

“Esto es un tema de lucha valórica”, dice Marcos Gallardo, consultor con 20 años de experiencia. Y explica, “por un lado está el valor económico de la actividad, y en otro, el valor que representan los niños. Hay que poner la balanza. “¿yo estoy dispuesto a ganar más plata perjudicando a los niños?”. Ese es uno de los temas que deben discutirse a nivel del empresariado. Quizás nos encontremos con una moralidad que diga, “yo estoy dispuesto a ganar plata y me importan un rábano los niños”. Por lo tanto hay que dar una lucha y poner en el tapete cuál es el valor que es para nosotros más importante: ¿Son los niños y niñas o es la plata?”

Simone Hartard, la subdirectora de Desarrollo de Sernatur, recalcó el llamado a prevenir, “no podemos quedar ciegos frente a esta realidad”.

 

 

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